El Garito

Corría el verano del 2011. Estábamos recién salidos de la Universidad y, con mucho carrete por delante, nuestro amigo Seba tenía algo así como 90 dolares para hacer lo que quisiera. Ese día fuimos a tomar unos tragos.

Pasadas las 7, nos fuimos a la casa de una amiga que quedaba cerca y Seba se separó del grupo y se fue, supuestamente, a otro cumple porque se había encontrado con un amigo. La verdad es que no se fueron a ningún cumpleaños, sino a un garito. 

En aquél entonces Seba jugaba hacía ya 6 meses. Puso toda su plata y entró como el shortstack de la mesa de diez y 20 las ciegas. Al cabo de unas dos horas y mucha suerte, el Seba tenía 400 dolares.

Luego vendría la mano épica: un triple allin en el flop. Mi amigo, con KK, fue en contra de un AA y AQ (shortstack). El flop era Qxx y en el turn salió un K y luego el river no trajo nada de utilidad. Los reyes ganaron y quedó con algo así como con 1.200 dolares

Era demasiada plata para alguien de 18 años. Era la una de la mañana y el ambiente no era muy bueno, así que el Seba comenzó a sentir miedo, y junto al amigo decidieron irse. 

Le dieron solo 1.000 dolares por retirarse antes, pero no reclamaron, ya que habían demasiadas malas caras. Las semanas que vinieron nos lanzamos todos al juego. Otro amigo, Diego, invitaba y nadie preguntaba...

Una semana después, me llama Seba desesperado preguntándome si tenia 400 dolares que le prestara. Pense q estaba bromeando y le corté el telefono.

Después nos contó que despues de varios días de buena racha en el garito una noche saliendo solo antes de lo esperado, lo habian seguido hasta su casa y al momento de entrar dos personas que claramente reconocia de las mesas lo habian obligado a darle no solo el dinero ganado esa noche sino también lo de toda la semana.

Seba se llevó el susto de su vida, al darles la plata corria por su cabeza las imagenes de sus jugadas, de aquellas partidas emocionantes en donde por su buen juego habia ganado cada mano. Y vio como en un instante se habian llevado todo, sus dolares, sus ilusiones, su inocencia.

A partir de entonces Seba sigue deleitando con su buen juego, tiene gran potencial como jugador profesional de poker... pero eso si, nunca mas visitó un garito. Ahora juega poker.... pero online