Ese Extraño Hombre

Yo era un jóven normal que vivía feliz junto a mi novia. Ambos estudiábamos en la misma universidad y ya llevábamos casi 2 años juntos, con serios planes para casarnos. Sin embargo, todo lo hermoso que vivíamos en ese momento cambió repentinamente por culpa de una partida de poker.

Resulta que un día volví a mi casa después de clases, me recosté en la cama, y me puse a escuchar un poco de música. Mi novia iba a llegar más tarde, ya que, según ella, tenía clases de reforzamiento de religión.

La cosa es que me sentía solo, y me tenté a jugar un rato Poker en internet. Hacía tiempo que jugaba poker online, pero nunca me había pasado algo así. La mesa estaba llena, pero había un avatar que nunca había visto. Ya saben, uno siempre escoge un avatar para su cuenta, pero este estoy seguro de no haberlo visto nunca.

La cosa es que me daba la sensación de que me seguía con la mirada y se reía. Como siguiendo cada uno de mis movimientos en el juego. Yo seguía jugando, pero ya nervioso por la actitud de ese avatar cuyo nombre era "CUCO".

De pronto, y así como si nada, entra un tipo a mi pieza. Vestía de negro con una chaqueta larga tipo matrix, tenia el pelo largo y una barba bien grande, unos lentes oscuros tipo CQC y los brazos llenos de tatuajes con formas de trébol, picas, diamantes y corazones.

Lo miré impactado, pero no dije nada. El se acercó, se sentó en mi cama, me quitó el notebook y empezó a jugar diciéndome: "Iré All In", con una actitud ganadora y soberbia, sin mirar la pantalla y mirándome a mí.

Yo lo miraba sorprendido. Era el mismo avatar de la mesa, pero convertido en persona, sentado en mi cama. Quedé como en shock. Incluso empezamos a conversar y a reirnos juntos. Hablamos de muchos temas y durante mucho rato. Como 50 años... Hasta que se me ocurrió preguntarle quién era, resultando el siguiénte diálogo:

- "Soy el cuco"

- Ah, ¿eres familiar de mi novia? (Mi novia siempre tiene primos del sur que llegan a la casa y se quedan a dormir y, como yo trabajo de noche, no me hago problema) 

- No, soy el Cuco.

- ¿Es de alguna casa comercial?.

- No, soy el Cuco, el que se le aparece a los chicos.

- Aaah... ¿pero qué haces jugando poker online? ¿No se supone que debes andar asustando a los  chicos?  

- Es que el negocio de asustar está malo. Los chicos ya ni creen en mi y de alguna forma hay que generar ganancias.

- ¿Y quién te dijo que en este pais es rentable jugar poker online?

- Ah, deja hacer preguntas y juguemos mejor...

- Ok le dije. Raisee ahora (tenía un 7 y 8 de corazones y, no sé por qué, siempre me dan suerte esas cartas)

La cosa es que con el Cuco nos hicimos amigos. Jugábamos freerolls y una vez hasta depositamos a medias 100 dolares para jugar en las mesas cash. 

Al tiempo le presenté a mi novia y a mis amigos y el Cuco comenzó a hacerse muy popular. Tanto así, que comenzó a molestarme.

Habían días en que mi novia salía con el Cuco al shopping o al cine y a mí no me decían nada. Mis amigos ya no me iban a buscar a la casa y, cuando iban, preguntaban por él y lo invitaban a las mesas que hacían de vez en cuando. Yo me quedaba solo, me sentia abandonado. El Cuco me había robado la vida, a mi novia y a mis amigos y hasta mis padres querían más al Cuco que a mí y me retaban diciéndome que yo era un envidioso.

La gota que rebalsó el vaso fue cuando el Cuco me dijo (muerto de la risa) que él y mi novia estaban juntos. Yo no lo podía creer. Miré a mi novia a los ojos y ella agachó la cabeza (también riendo), e hizo un gesto de afirmación. El Cuco me miró y me dijo: "Eso no es todo": ella está embarazada y es mio".

Para rematar, me dijo: "Lo siento amigo, vi la posibilidad y tuve que irme All In.